EL RASTRILLO ESTE AÑO SE QUEDA EN CASA

 

La situación pandémica que estamos viviendo ha obligado a que el mercadillo solidario de Zaragoza, conocido como el RASTRILLO ARAGÓN que gestiona la Fundación Federico Ozanam no abriera sus puertas este año 2020 en su XXXIII edición en la Sala Multiusos, unos días de ventas y de nervios para que todo saliera bien, como seguía ocurriendo cada año que se celebraba. Puedo decir que han sido días duros el no poder ponernos el DELANTAL ROJO, a todos aquellos voluntarios/as y aquellas personas conocidas que van cada año para poder aportar su granito de arena. Con las ventas se podían actuar en numerosas actividades que tenían prioridad; pero este 2020 está siendo un año duro para todos….aquellos que estamos en primera línea de fuego, y para toda la población en general.

Lo malo es que hay que gente que no es responsable y piensa que a él no le va a pasar nada, y luego ocurre todo lo contrario, el no seguir con el protocolo que nos indican provoca que ellos tengan la enfermedad a lo mejor sin síntomas y se las puede pegar a sus familias y seres queridos; una gran tragedia que se va viviendo día a día desde que comenzó esta maldita pandemia. Creo que todos tenemos ganas de volver a nuestra vida normal, pero a veces es necesario dejar nuestros hábitos anteriores y cambiar nuestras rutinas, ya habrá tiempo de poder estar con la familia y amigos o salir de viaje o celebrar todo aquello que nos gusta, pero estoy segura que es mejor espera a una mejor ocasión o momento que no hacer lo nunca más por una irresponsabilidad que seguro que no podremos olvidar jamás.

Puedo decir que para mí personalmente estos días que no habido Rastrillo lo he pasado mal, pensando que en otra ocasión más propicia hubiera estado allí vendiendo libros, tan ricamente con mis compañeras del stand, como el resto de los diferentes stands que forman parte del mismo, esos días de ser solidarios con los más necesitados, vernos y estar unos días juntos para contarnos lo que ha ocurrido en el año….como ver a todos amigos que cada año vienen a comprar aquello que necesitan o buscan simplemente para aportar su granito de arena para que aquellos que los más vulnerables puedan vivir un poco mejor gracias a todos que participan en el mismo. Esperemos que el año que viene la situación esté mucho mejor y podamos hacerlo y ver a todos aquellos amigos fieles y otros que a lo mejor no han ido tanto y les gusta el ambiente y todo lo que se vende para ayudar a otros.